¿Es posible una disolución del Congreso en el Perú?

Es inevitable que la pregunta sorprenda a los lectores, pero constitucionalmente sí es posible si se cumplen los requisitos señalados en el artículo 134º de la Constitución Política y si se dieran las necesarias condiciones requeridas por el país. Prescribe la norma constitucional en vigencia, que el Presidente de la República está facultado para disolver el Congreso si éste ha censurado o negado su confianza a dos Consejos de Ministros, pero al mismo tiempo obliga a la convocatoria para un nuevo Congreso. También la Constitución de 1979 contenía esta facultad en su artículo 227º, con la única diferencia que para la disolución se requería que el Congreso censurara o negara su confianza a tres Consejos de Ministros.

Se sostendrá que el Congreso se cuidará de no censurar a dos Gabinetes Ministeriales y ni siquiera a uno solo, talvez a uno que otro ministro, para no dar motivo a su disolución. Mas como para siete vicios hay siete virtudes, nada le podría costar al Presidente de la República provocar una y otra censura si es que se dieran las condiciones para ello. Por ejemplo, tratándose de llevar a cabo reformas constitucionales vitales contra las que la mayoría congresal estuviera en desacuerdo, será fácil al Poder Ejecutivo, a tiempo de proponer una reforma, hacer de ella cuestión de confianza. En este caso, la disyuntiva del Congreso será conceder la confianza o negarla. Si la concede se verá sometido y vencido, y si en cambio le niega la confianza solicitada, lo que equivale a la censura, el gabinete en pleno deberá renunciar.

Instalado el nuevo Consejo de Ministros, el Presidente de la República que requiere de la aprobación de sus reformas, repite la misma actitud anterior, y frente a ella el Congreso tiene que optar por una de los dos extremos: o se allana y le confiere confianza o de nuevo se la niega y por tanto censura al segundo Gabinete. En este caso se habrán dado las condiciones inexorables para la disolución constitucional del Congreso.
Evidentemente, la facultad de disolver el Parlamento ha sido considerada a fin de evitar que una mayoría opositora hiciera imposible llevar a cabo su programa al gobierno de turno mediante las reformas consideradas indispensables. La iniciativa en cuestión en la Carta de 1979 nació de la bancada del Partido Popular Cristiano que hacía mayoría con los grupos de la izquierda, según ellos para hacer viable la gobernabilidad, sin embargo, durante más de treinta años transcurridos, jamás ha sido puesta en práctica tal facultad presidencial, que sin duda se halla en todo su vigor. Claro está que cuando un gobierno cuenta con mayoría parlamentaria, la facultad de disolución del Congreso deja de tener importancia. En las circunstancias actuales, 2011, el gobierno carece de esa mayoría y sólo, le queda concertar voluntades. En estas condiciones ¿Será una Espada de Damocles la norma que faculta la disolución del Congreso?
Es dudoso que la actual representación congresal se resigne a ser disuelta y, en consecuencia, es más factible que acepte otorgar el voto de confianza al Presidente de la República cuando lo solicite a favor de alguna reforma antes que verse en situación tan complicada, a lo más podrá censurar a un Gabinete, pero no al segundo, y entonces el Gobierno podrá asegurar las reformas que requiera.

Está claro que la medida constitucional en referencia fue muy calculada en el régimen de la década de 1990, curiosamente hoy, la bancada congresal fujimorista en la oposición tendrá que hacer honor a dicho mandato constitucional, y en consecuencia, o se aviene a prestar su colaboración o se resigna a lo contrario. Ahora tiene que beber de su propia pócima.
Antecedente cercano:
La primera parte de la grabación inicia con el mensaje a la nación del ex presidente Alberto Fujimori anunciando el autogolpe. De allí, lo que se puede apreciar son imágenes que por sí solas componen una crónica de dos periodistas en busca de la noticia. Gilberto Hume y Maria Luisa Martínez recorrieron las calles del centro de Lima, grabando lo que para ellos en ese momento era una comisión difícil, accidentada, larga e incluso peligrosa, y lo que veinte años después son imágenes de la historia en curso.
Lo que sigue son imágenes de la detención de Roberto Martínez del Villar, presidente de la cámara de diputados, en la cual hacen también su aparición de otros diputados y correligionarios como Lourdes Flores Nano, Jorge Merino, Mario Roggero, Rafael Rey y Aurelio Loret de Mola; este último, soportando el chorro de un ‘Rochabús’ y los gases lacrimógenos, mientras sostenía una bandera peruana.
Por último, los incidentes ocurridos en el Colegio de Abogados, donde su presidente aquel año, Raúl Ferrero, fue agredido, también estan registrados.

Esta parte contiene el mensaje del ex presidente Alan García, quien se dirigía desde la clandestinidad a sus simpatizantes para aclarar que eran falsas las versiones que señalaban que se encontraba retenido en un cuartel militar tras el golpe.
Las declaraciones de periodistas cuyos medios fueron intervenidos, y también imágenes desde los exteriores del penal Castro Castro, donde los presos senderistas protagonizaron un motín, está registrado.
Por otra parte, el caso del periodista Gustavo Gorriti, secuestrado por agentes del Servicio de Inteligencia Nacional, es mencionado en dos conferencias de prensa. La primera, la que el periodista ofreció desde su casa a los corresponsales de prensa extrajera para exponer su testimonio, y también por el ministro Augusto Blacker Miller en un anuncio oficial en palacio.
Por último, están registradas también imágenes de las muestras de apoyo recibidas por Fujimori en las calles, y también atentados terroristas.

Esta parte del material de Univisión están incluidos los informes que Martínez y Hume realizaron para ser transmitidos en el exterior. En ellos, se trata la paradójica situación política que vivió el país al tener dos presidentes: Alberto Fujimori, apoyado por las Fuerzas Armadas, y Máximo San Román, apoyado por el Congreso.
Aquí, exponen sus puntos de vista políticos como Mercedes Cabanillas y Luis Alberto Negreiros, representantes apristas, y Gustavo Mohme Llona, del Movimiento Democrático de Izquierda.
Desde la casa de Lourdes Flores Nano, la grabación de la juramentación presidencial está también registrada. Por otra parte, también se pueden apreciar imágenes del entonces presidente del Congreso, Felipe Osterling, intentando ingresar al recinto junto con otros representantes y colaboradores, entre ellos Enrique Ghersi, Pedro Cateriano y Luis Bustamante.
Por último, las sesiones del Congreso y la cámara de Diputados que tuvieron lugar en la sede del Colegio de Abogados están incluídas.

El recurso de Habeas Corpus que intentó interponer ante el Poder Judicial la entonces esposa del ex presidente Alan García puede verse en los primeros minutos de este video. A su vez, los intentos de los militantes apristas, cerrada por las fuerzas armadas tras el golpe, las primeras declaraciones y entrevistas a Máximo San Román tras su regreso al país pueden apreciarse.
El mensaje a la nación del ex presidente Fujimori, a dieciséis días del golpe, la conferencia de prensa de este con la prensa extranjera, y finalmente la juramentación de San Román como presidente en el auditorio del Colegio de Abogados, se pueden ver en esta última parte del material de Univisión.

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